El largo de un vestido lo cambia todo: lo formal que resulta, cómo se mueve y cómo favorece tu figura. Esta es una guía sencilla para elegir entre corto, midi y largo.
Vestidos largos: para las grandes ocasiones
Un vestido largo llega hasta el tobillo o hasta el suelo. Es la elección acertada para eventos de etiqueta, galas, graduaciones y bodas de noche, y también es el largo más fácil de llevar de forma recatada. Las mujeres altas pueden llevar casi cualquier vestido largo; si eres bajita, elige una silueta entallada o recta, un talle alto o una abertura para alargar la figura, y ponte tacones.
Vestidos midi: el largo más versátil
Un vestido midi termina entre la rodilla y el tobillo. Funciona en cócteles, bodas de día, bautizos y cenas, y se puede arreglar más o menos con los zapatos y las joyas. Un bajo justo por debajo de la rodilla o a media pierna favorece a casi todas las estaturas; si eres bajita, evita que el bajo corte la parte más ancha de la pantorrilla.
Vestidos cortos: para fiestas y noches de salir
Un vestido corto termina por encima de la rodilla. Es desenfadado y cómodo para moverse, ideal para cumpleaños, coctelerías, Nochevieja y fiestas de después. Equilibra un bajo corto con un escote más alto o con manga larga para un look elegante.
Guía rápida por ocasión
- Etiqueta rigurosa y galas: largo.
- Graduación: largo, o corto para la fiesta de después.
- Boda de noche: largo o un midi elegante.
- Boda de día: midi.
- Cóctel: midi o corto.
- Cumpleaños o noche de fiesta: corto o un conjunto de dos piezas.
- Ceremonia religiosa: midi o largo con los hombros cubiertos, o un vestido recatado.
No te olvides de los zapatos
Pruébate el vestido con los zapatos que vas a llevar. Los tacones pueden convertir un vestido hasta el tobillo en uno hasta el suelo, y los zapatos planos dan a un vestido largo un aire más relajado. Consulta las medidas de la guía de tallas de cada vestido antes de hacer el pedido, y echa un vistazo a nuestros consejos sobre cómo medirte.

